La lactancia es un momento único, pero también puede traer consigo desafíos. Uno de los más frecuentes son las grietas en el pezón, que provocan molestias e incluso dolor intenso.
Descubre por qué aparecen, cómo prevenirlas y cómo curar las grietas en el pezón durante la lactancia, siempre con el respaldo de la evidencia científica.
¿Qué son las grietas en el pezón y por qué aparecen?
Las grietas en el pezón son pequeñas fisuras o heridas que se producen, sobre todo, en las primeras semanas de lactancia. Aunque son comunes, no deben considerarse “normales”, ya que pueden indicar un problema en la técnica de amamantamiento.
Entre las causas más habituales encontramos:
- Agarre incorrecto del bebé: es la causa más frecuente.
- Piel seca o sensibilidad cutánea.
- Uso excesivo del sacaleches con presión inadecuada.
- Cambios hormonales postparto que afectan la elasticidad de la piel.
- Fricción constante por sujetadores o protectores de pezón inadecuados.
Según la Asociación Española de Pediatría, el agarre profundo y correcto del bebé es la medida más efectiva para prevenir las grietas.
Dolor del pezón al tocarlo, ¿es normal?
El dolor de pezón al tocarlo o durante las tomas es uno de los síntomas más molestos. Aunque una leve sensibilidad puede ser habitual los primeros días, el dolor intenso o persistente indica que algo no va bien.
Si no se trata, las grietas pueden empeorar y dificultar la continuidad de la lactancia.
Cómo curar las grietas en el pezón durante la lactancia
Tratar las grietas en el pezón cuanto antes es clave para evitar complicaciones y poder continuar con la lactancia de forma cómoda y segura.
Revisa la postura del bebé y el agarre
Es importante que el bebé abra bien la boca y abarque parte de la areola, no solo el pezón. Además, su nariz y barbilla deben estar en contacto con el pecho y sus mejillas redondas cuando succiona. Un mal agarre al pecho impide la correcta succión y acaba generando heridas en el pezón.
Existen diferentes posturas para amamantar que favorecen el agarre al pecho correcto del bebé: puedes acudir a una asesora de lactancia, matrona o talleres de lactancia para que te ayuden y orienten.
Hasta que la postura y el agarre del bebé no sea el correcto, las grietas no desaparecerán por completo.

Usa un producto para grietas del pezón adecuado
Opta por productos seguros para la lactancia, que no requieran retirarse antes de dar el pecho. A la hora de elegir una crema para el pecho compatible con la lactancia materna, nuestra recomendación es el Bálsamo Antiestrías Reafirmante de Pecho de Me and Me: un bálsamo de textura suave con múltiples beneficios como:
- Disminuye el dolor e hinchazón del pecho.
- Impide la formación de bacterias causantes de la mastitis.
- Efecto cicatrizante y reparador de grietas en el pezón.
- Aumenta la firmeza, elasticidad y tonicidad de la piel.
- Compatible con la lactancia, por lo que no es necesario retirar el producto antes de dar el pecho.
Hidrata la piel con tu propia leche
Tras la toma, deja secar unas gotas de tu propia leche sobre el pezón. La leche tiene propiedades cicatrizantes y ayuda a la recuperación natural.
Evita jabones agresivos, utiliza solo agua tibia para la higiene y, justo después, aplica el Bálsamo de Me and Me para hidratar y calmar.
Alterna posiciones de lactancia
Cambiar de postura a la hora de amamantar ayuda a que la presión no recaiga siempre en la misma zona del pezón, evitando grietas recurrentes y favoreciendo un vaciado más completo del pecho.

Busca apoyo profesional
Una asesora de lactancia o matrona puede ayudarte a corregir el agarre, detectar problemas posturales tanto del bebé como tuyos, y evitar que las lesiones se repitan.
No lo dejes pasar, cuanto antes actúes, más rápida será la recuperación.
Cómo prevenir las grietas en el pezón
- Evita sujetadores de lactancia demasiado ajustados.
- Mantén la piel hidratada.
- No prolongues mucho las tomas sin necesidad.
- Escucha tu cuerpo: si notas dolor de pezón al tocarlo, revisa de inmediato la postura y el agarre.
Cuándo acudir al médico por grietas en el pezón
Consulta a un profesional si:
- El dolor es muy intenso.
- Hay sangrado abundante o signos de infección (enrojecimiento, calor, pus).
- El bebé rechaza el pecho porque no fluye la leche.
- Las grietas no mejoran tras aplicar cuidados básicos durante varios días.
Conclusión: solución real para las grietas en el pezón
Las grietas en el pezón son una de las principales causas de abandono temprano de la lactancia, pero con un buen agarre, cuidados adecuados y el uso de productos seguros como el Bálsamo Antiestrías Reafirmante de Pecho de Me and Me, se pueden superar sin dejar de amamantar.
Si sientes dolor de pezón al tocarlo, actúa cuanto antes: pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia para ti y tu bebé.

Preguntas frecuentes sobre grietas en el pezón
¿Las grietas en el pezón se curan solas?
No siempre. Si no se corrige la causa (agarre incorrecto, fricción, etc.), es posible que empeoren. Por eso es clave actuar con rapidez y utilizar cremas específicas.
¿Puedo seguir dando el pecho con grietas?
Sí, pero es importante tratar las grietas y corregir el agarre para evitar más dolor o infecciones. Durante el proceso de curación y de manera temporal, puedes utilizar pezoneras para aliviar el dolor durante la succión.
¿Los bálsamos para el pecho afectan al bebé?
Si eliges un bálsamo compatible con la lactancia, como el Bálsamo Antiestrías Reafirmante de Pecho de Me and Me, no es necesario retirarla antes de amamantar y no supone ningún riesgo para el bebé.
¿Cuánto tarda en curarse una grieta en el pezón?
Depende del grado de la lesión, pero con los cuidados adecuados puede mejorar en pocos días.
¿Son efectivas las hojas de col para aliviar el dolor en el pecho durante la lactancia?
Sí, aplicar hojas de col frías sobre el pecho puede ayudar a reducir la inflamación, aliviar el dolor y disminuir la congestión mamaria de forma natural. Aunque no curan las grietas en el pezón directamente, pueden ser un complemento útil para mejorar el confort durante la lactancia.
