Hago pilates dos veces por semana y camino cada día, pero con la perimenopausia noté que la piel de los muslos perdía tono aunque yo no perdiera forma. Me daba pereza el cepillo, lo confieso, y ahora es lo que más me gusta: activa la circulación y sales de la ducha con otra piel. La crema y el concentrado se absorben rápido y no dejan nada pegajoso. En dos meses la piel de piernas y glúteos está visiblemente más firme. Y es un momento para mí, que también hace falta.








Laura –
Volví a entrenar a los cinco meses de parir y el cuerpo iba por delante de la piel: la tripa se quedaba floja aunque yo estuviera más fuerte. El ritual me engancha por el cepillo: tres minutos antes de la ducha, siempre hacia arriba, y la piel se despierta. Después el concentrado en muslos y glúteos y la crema por todo. Sigo dando el pecho y no tengo que retirar nada antes de la toma, que era mi gran duda. A las ocho semanas la tripa está más firme y las estrías del embarazo mucho más apagadas.
Andrea –
Levanto pesas cuatro días por semana y llevaba años con celulitis en los muslos que no se iba por mucho que entrenara. Los días de regla me hinchaba todavía más y se notaba peor. El cepillado en seco se ha convertido en mi gesto de la mañana, y con el concentrado la piel de los muslos está más lisa y más tirante. Me gusta que las dos cremas sean hormonalmente seguras: entre la píldora y el gimnasio, no quería sumar más cosas al cuerpo. Es la primera vez que el esfuerzo del gimnasio se ve también en la piel
Rosa –
Hago pilates dos veces por semana y camino cada día, pero con la perimenopausia noté que la piel de los muslos perdía tono aunque yo no perdiera forma. Me daba pereza el cepillo, lo confieso, y ahora es lo que más me gusta: activa la circulación y sales de la ducha con otra piel. La crema y el concentrado se absorben rápido y no dejan nada pegajoso. En dos meses la piel de piernas y glúteos está visiblemente más firme. Y es un momento para mí, que también hace falta.