Blog de Me And Me

Crisis de lactancia: cómo afrontarlas con seguridad

crisis de lactancia cómo afrontarlas Me and Me

En los primeros meses de vida, muchas madres se enfrentan a lo que se conoce como crisis de lactancia. Estos momentos, también llamados brotes de crecimiento, suelen generar dudas, ansiedad y cansancio. El bebé demanda mamar constantemente, parece más irritable y la madre puede llegar a pensar que no produce suficiente leche. Sin embargo, lejos de ser un signo de problema, estas crisis forman parte de un proceso natural de adaptación fisiológica y hormonal. Comprenderlas ayuda a vivir la lactancia con más calma y confianza.

En Me and Me, te acompañamos en cada etapa, cuidando tu piel y tu salud hormonal.

¿Qué son las crisis de lactancia?

Las crisis de lactancia son periodos en los que el bebé aumenta la frecuencia de las tomas porque necesita estimular la producción de leche. La succión intensa desencadena la liberación de prolactina y oxitocina, dos hormonas clave que regulan la producción láctea y el reflejo de eyección de la leche (Kent, 2007). Se trata de un ajuste temporal que asegura que el bebé reciba la cantidad de leche necesaria en cada etapa de su desarrollo. 

A nivel materno, estos cambios hormonales también pueden influir en la piel: sequedad, irritación en los pezones o pequeñas grietas. Es importante entender que la lactancia no solo implica un esfuerzo emocional y físico, sino también dermatológico y hormonal.

¿Cuántas crisis de lactancia hay y en qué edades aparecen?

Existen varias crisis de lactancia identificadas, que suelen coincidir con brotes de crecimiento del bebé (OMS, 2023; AEPED, 2022). No obstante, las edades son orientativas y no todas las familias vivirán todas las crisis de lactancia con la misma intensidad.

Crisis de lactancia de los 7 días

Aparece durante la primera semana de vida. Coincide con la subida de la leche y con el inicio del ajuste entre la producción y la demanda del bebé. Es habitual que el recién nacido pida mamar constantemente para consolidar la producción y perfeccionar el agarre.

La demanda elevada en esta etapa es normal y beneficiosa, y suele estabilizarse en pocos días.

Crisis de lactancia de las 6 semanas

Alrededor de la sexta semana, muchos bebés demandan más leche para adaptarse a su rápido crecimiento. Es un periodo en el que la madre puede sentir que el pecho está más blando y temer que produce menos leche, pero la realidad es que el cuerpo ha aprendido a producir lo necesario sin sensación de congestión constante.

Crisis de los 3 meses

Quizá la más conocida y una de las más exigentes e intensas. El bebé muestra mayor inquietud, succiona con más frecuencia y a menudo se distrae con facilidad. Además, coincide con un gran salto en su desarrollo neurológico y, aunque puede generar dudas, lo habitual es que la producción de leche sea suficiente.

La clave es ofrecer a demanda y minimizar distracciones en un entorno tranquilo.

Otras crisis alrededor de los 6-12 meses

Alrededor de los 6 meses, cuando comienza la alimentación complementaria, puede darse otra etapa de demanda irregular. Además, algunos bebés atraviesan pequeñas crisis a lo largo del primer año, coincidiendo con otros hitos de crecimiento como el gateo o la erupción dental.

La respuesta sigue siendo la misma: pecho a demanda, observación del bebé y ajustes graduales en rutinas.

Diferencia entre crisis de lactancia y brotes de crecimiento

Aunque a menudo se usan como sinónimos, crisis de lactancia y brotes de crecimiento no son exactamente lo mismo.

Las crisis de lactancia hacen referencia al ajuste de la producción de leche a las necesidades del bebé. Los brotes de crecimiento, en cambio, son etapas de desarrollo físico y neurológico que pueden aumentar la demanda de leche. Ambos fenómenos suelen coincidir y retroalimentarse (Mohrbacher, 2010).

En un brote de crecimiento el bebé puede necesitar más calorías y consuelo. Aumenta la succión, lo que dispara la prolactina y oxitocina; y el pecho responde produciendo más. Tras varios días de ajuste, desciende la frecuencia de tomas y se normaliza el comportamiento al pecho.

Cómo afrontar una crisis de lactancia con seguridad

Superar una crisis de lactancia requiere paciencia, información y apoyo. No hay relojes en la lactancia, la biología manda y el mejor indicador es el bebé: si moja pañales, gana peso y está activo, lo más probable es que todo vaya bien.

Algunas recomendaciones clave son:

  • Mantener el contacto piel con piel para potenciar el reflejo de búsqueda y la eyección de leche.
  • Ofrecer el pecho a demanda sin espaciar las tomas artificialmente. Además, es importante ofrecer ambos pechos, alternando el inicio en cada toma.
  • Evitar el reloj: cada bebé tiene su propio ritmo.
  • Descansar lo posible y pedir ayuda a la pareja o familia para las tareas del hogar.
  • Consultar con un profesional de la salud si aparecen dudas persistentes o dolor intenso.

cuidado dermohormonal pecho crisis lactancia Me and Me

Cuidado dermohormonal del pecho durante la lactancia

A menudo se habla del número de tomas, pero menos del tejido cutáneo que sostiene la lactancia. La piel del pecho puede resentirse por la humedad constante, el roce y los cambios hormonales. Prevenir irritaciones y fisuras reduce el riesgo de infecciones y mantiene la lactancia.

Rutina de cuidado compatible con el amamantamiento

  • Higiene suave, sin sobrelavar ni usar jabones agresivos.
  • Secado al aire cuando sea posible, evitando fricciones.
  • Hidratación del pecho con productos compatibles con la lactancia, que no requieran ser retirados antes de amamantar. El Bálsamo Antiestrías Reafirmante de Pecho de Me and Me está formulado con activos seguros, que protegen, reparan e hidratan la piel, 100% compatible con la lactancia.
  • Compresas de hidrogel en caso de irritación localizada.
  • Ajuste correcto del sujetador de lactancia para minimizar rozaduras.

Conclusión

Las crisis de lactancia son etapas naturales y pasajeras que aseguran el correcto desarrollo del bebé y la adaptación de la producción de leche. Conocerlas, saber cuántas hay y cómo afrontarlas aporta seguridad a las madres y evita el abandono temprano de la lactancia por falsas percepciones (OMS, 2023).

En Me and Me acompañamos este proceso con un enfoque dermohormonal único: cuidar de tu piel, de tu salud hormonal y de tu bienestar, para que puedas disfrutar plenamente de esta etapa de conexión irrepetible con tu bebé.

Preguntas frecuentes sobre las crisis de lactancia

¿Cuánto dura una crisis de lactancia?

Habitualmente entre 2 y 7 días. La duración dependerá del ritmo de ajuste del bebé y la madre.

¿Debo ofrecer ambos pechos en cada toma?

Es recomendable iniciar la lactancia alternando el pecho y ofrecer el segundo si el bebé lo pide. La prioridad es el vaciado eficaz del pecho.

¿Cómo sé si mi bebé está comiendo suficiente durante la crisis?

Observa si diariamente moja varios pañales y si la ganancia de peso evoluciona según su curva.

¿Es normal que el bebé se distraiga mucho a los 3 meses?

Sí, corresponde a un salto madurativo. Busca un ambiente calmado y ofrece el pecho con mayor frecuencia.

¿Por qué el pecho blando no significa menos leche?

Tras los primeros días, el cuerpo afina la producción y el pecho puede sentirse más blando. Eso no equivale a tener poca leche sino que suele indicar autorregulación eficiente ya que el pecho no “acumula” leche. Observa al bebé y su evolución de peso, no la sensación táctil del pecho.

Referencias

  1. Kent, J. C. (2007). How breastfeeding works. Journal of Midwifery & Women’s Health, 52(6), 564–570.
  2. Mohrbacher, N. (2010). Breastfeeding Answers Made Simple. Hale Publishing.
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses.
  4. Asociación Española de Pediatría (AEPED). (2022). Comité de Lactancia Materna: Recomendaciones actuales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *