El sistema endocrino es una red inteligente que coordina miles de procesos: regula la ovulación, la fertilidad, el ciclo menstrual, la producción de leche, la respuesta al estrés y la regeneración de la piel. Cuando esta red se altera, todo el equilibrio del organismo se resiente.
Las sustancias estrogénicas y androgénicas, presentes en muchos entornos cotidianos y también en algunos cosméticos convencionales, tienen la capacidad de imitar o bloquear las hormonas naturales del cuerpo. Este fenómeno, conocido como disrupción endocrina, puede modificar la comunicación entre células y tejidos, provocando efectos acumulativos a lo largo de la vida.
Te contamos cómo identificar estas sustancias y por qué evitarlas, así como qué marcas están liderando el cambio hacia una cosmética más consciente y segura.
¿Qué son las sustancias estrogénicas y androgénicas?
Dentro del mundo de la cosmética, las sustancias con actividad estrogénica y androgénica son aquellas capaces de imitar (o bloquear) el efecto de las hormonas sexuales humanas: los estrógenos y los andrógenos. En otras palabras, son actores disfrazados de protagonistas en el escenario hormonal de nuestro cuerpo.
Las sustancias estrogénicas y androgénicas se consideran disruptores endocrinos ya que pueden activar receptores hormonales enviando señales equivocadas y alterando procesos biológicos clave.
¿Dónde se encuentran en la cosmética convencional?
Muchos de los disruptores hormonales están presentes en ingredientes habituales como:
- Parabenos (metilparabeno, propilparabeno…).
- Ftalatos.
- Almizcles sintéticos.
- Filtros solares químicos (como el octinoxato o el homosalato).
Estos compuestos pueden encontrarse en cremas hidratantes, protectores solares, desodorantes, perfumes e incluso productos para bebés. Lo más preocupante es que muchas veces no están identificados claramente en las etiquetas, lo que dificulta su detección por parte del consumidor.
¿Cómo alteran el equilibrio hormonal las sustancias estrogénicas y androgénicas?
Las investigaciones han demostrado que estas sustancias interfieren con el eje hipotálamo–hipófisis–gonadal, el sistema que regula la producción y acción de estrógenos, progesterona y testosterona.
Cuando este eje se altera, el cuerpo interpreta señales erróneas:
- Se modifica la ovulación.
- Se altera el ciclo menstrual.
- Se reduce la calidad ovárica.
- Se afecta la maduración espermática.
Estudios como los de Tzouma et al. (2025) y Stavros (2025) muestran que esta interferencia hormonal puede afectar tanto a mujeres como a hombres, reduciendo la fertilidad y provocando desequilibrios hormonales sostenidos.
Además, Ghosh et al. (2022) confirma que esta alteración tiene repercusiones más amplias: aumenta la inflamación, el estrés oxidativo y la disfunción metabólica, afectando también la piel, el cabello y el sistema inmunitario.
Etapas hormonales especialmente vulnerables a las sustancias estrogénicas y androgénicas
La ciencia ha identificado momentos de la vida donde el organismo es más sensible a los efectos de las sustancias estrogénicas y androgénicas.
Fertilidad, ovulación y menstruación
Durante los años fértiles, el cuerpo femenino experimenta fluctuaciones hormonales que influyen tanto en la piel como en la función ovárica.
La exposición a disruptores en esta etapa puede alterar la regularidad de los ciclos, afectar la calidad de los ovocitos y aumentar la inflamación ovárica (Tzouma et al., 2025; Jauregui et al., 2023).
Embarazo y lactancia
Durante la gestación, estas sustancias pueden atravesar la barrera placentaria, influir en el desarrollo fetal y, posteriormente, excretarse a través de la leche materna (Papalou et al., 2019; Predieri et al., 2022).
Por eso, la ausencia de actividad hormonal en cosmética resulta esencial para garantizar una exposición segura en esta etapa.

Uso de anticonceptivos o tratamientos hormonales
Las mujeres que toman anticonceptivos o terapia hormonal sustitutiva ya se encuentran bajo una regulación hormonal externa.
El uso de productos cosméticos con acción estrogénica o androgénica puede potenciar o interferir con esos tratamientos, amplificando sus efectos o generando alteraciones cutáneas (Pan et al., 2024).
Una cosmética neutra a nivel endocrino es, por tanto, clave para preservar la estabilidad fisiológica.
Menopausia y terapia hormonal sustitutiva (THS)
En la menopausia, la disminución natural de estrógenos vuelve a la piel más delgada, seca y vulnerable.
El uso de sustancias que actúan sobre los receptores hormonales puede acelerar el envejecimiento cutáneo y agravar los desequilibrios del eje endocrino, según confirman Zhang et al. (2024) y Bhattacharjee et al. (2022).
Por eso, una cosmética testada sin acción estrogénica ni androgénica resulta fundamental para mantener la salud dérmica en esta etapa.
Procesos oncológicos y tratamientos médicos
Las mujeres en tratamientos oncológicos o con antecedentes hormonodependientes (como cáncer de mama o de endometrio) deben evitar cualquier sustancia que pueda interactuar con receptores estrogénicos o androgénicos.
En estos casos, la seguridad endocrina demostrada de Me and Me permite cuidar la piel sin riesgo, incluso en situaciones médicamente delicadas.
El impacto en la salud masculina de las sustancias estrogénicas y androgénicas
Aunque históricamente se ha centrado el debate en la mujer, la ciencia ha demostrado que los disruptores también afectan a los hombres.
El estudio de Stavros (2025) evidencia una reducción significativa en la calidad y movilidad espermática, así como alteraciones en los niveles de testosterona y gonadotropinas.
Esto confirma que el cuidado endocrino debe abordarse de manera global y que la exposición cutánea a estas sustancias también repercute en la salud masculina.
La piel: un órgano hormonal activo
La piel es mucho más que una barrera. Contiene receptores de estrógenos y andrógenos capaces de modular funciones tan importantes como:
- La producción de colágeno.
- La hidratación.
- La inflamación.
- La regeneración celular.
Cuando se exponen a sustancias con actividad hormonal, esos receptores pueden responder de forma inapropiada, generando pérdida de firmeza, alteraciones pigmentarias, sensibilidad e inflamación persistente.
De ahí que la cosmética dermohormonal® deba ir más allá de la estética: debe respetar la fisiología hormonal de la piel y no interferir con sus mecanismos naturales.
Me and Me: la primera marca con seguridad endocrina demostrada
En Me and Me hemos querido dar un paso más. No solo eliminamos de nuestras fórmulas ingredientes sospechosos de interferir con el sistema endocrino sino que hemos validado científicamente, en colaboración con la Universidad de Granada, que nuestras fórmulas no presentan actividad estrogénica ni androgénica, incluso en concentraciones muy superiores a las cosméticas.

¿Cómo demostramos la ausencia de actividad estrogénica o androgénica?
Nuestros productos fueron analizados mediante ensayos in vitro en líneas celulares humanas específicas:
- MCF-7, para evaluar la posible actividad estrogénica.
- PALM, para analizar la posible actividad androgénica.
Los resultados fueron concluyentes: ausencia total de actividad hormonal en todo el rango de concentraciones analizadas.
Esto significa que cada fórmula de Me and Me protege la piel sin alterar el sistema endocrino, siendo segura durante la fertilidad, el embarazo, la lactancia, la toma de anticonceptivos, la menopausia y los tratamientos oncológicos.
Conclusión: cuidar sin alterar el equilibrio hormonal
Nuestro propósito no es solo embellecer, sino proteger la salud hormonal de la piel.
Porque sabemos que cada etapa de la vida femenina (y también la masculina) está marcada por cambios hormonales naturales que merecen respeto.
Por eso, en Me and Me hemos creado una cosmética diferente: una cosmética sin actividad hormonal, clínicamente validada, emocionalmente consciente y científicamente responsable.
Esto no es cosmética. Esto es salud dermohormonal®.
Preguntas frecuentes sobre sustancias estrogénicas y androgénicas
¿Qué efectos pueden tener las sustancias estrogénicas y androgénicas en mi piel?
Pueden alterar los mecanismos naturales de regeneración, hidratación y firmeza, provocando sensibilidad, manchas y envejecimiento acelerado.
¿Cómo saber si un cosmético tiene actividad hormonal?
Busca si contiene ingredientes sospechosos como parabenos, ftalatos o ciertos filtros solares químicos. Si la marca garantiza seguridad endocrina testada, mucho mejor.
¿Las sustancias estrogénicas y androgénicas son peligrosas también para los hombres?
Sí, afectan a la calidad espermática, niveles de testosterona y equilibrio hormonal general. La cosmética sin actividad hormonal también es necesaria para ellos.
¿Qué pasa si estoy embarazada o doy el pecho?
Evita cualquier producto con sospecha de actividad hormonal. La piel es una vía de entrada real para estos compuestos, y pueden afectar al feto o al bebé.
